¡ Empieza el plan bikini con estos 10 tips para adelgazar!


1.     Beber agua tíbia con limón en ayunas.

Tomar un vaso de agua tibia con limón nada más levantarnos favorece la eliminación de toxinas acumuladas durante la noche y a la vez alcaliniza nuestro organismo. Además proporciona más saciedad durante el día y evita que consumas calorías en exceso. El agua con limón también ayuda a mejorar el tránsito intestinal, y, gracias a su riqueza en vitamina C, es idónea para fortalecer el sistema inmune y prevenir enfermedades. 

 

2.     Tomar medio pomelo antes de cada comida.

Dicen que comer la mitad de un pomelo antes de cada comida puede ayudarte a adelgazar, ¡y es totalmente cierto! La vitamina C que contiene, entre otras propiedades, aumentan el metabolismo, es decir, acelera que la grasa se queme y estabiliza el azúcar en sangre y los niveles de insulina, lo cual te proporciona energía y sensación de saciedad entre comidas. Además, es un alimento natural, nutritivo y que nos aporta pocas calorías.

3.     Acostúmbrate a beber té verde entre horas.

El té verde es una de las bebidas que aporta más propiedades y beneficios al ser humano: ayuda a retrasar el envejecimiento gracias a su alto contenido en antioxidantes, previene enfermedades crónicas o degenerativas como el cáncer o el Alzheimer así como también la caída del cabello, controla la diabetes, combate problemas de piel, y un largo etcétera. Además de todo ello es ideal para bajar peso.
Se cree firmemente que el té verde resulta muy efectivo para adelgazar. Por un lado reduce la acumulación de grasa en el hígado y la retención de líquidos. Por otro, acelera el metabolismo con lo que ayuda a quemar grasas y bloquea la absorción de carbohidratos. ¡Sin duda es un complemento ideal a una dieta adecuada y algo de ejercicio para perder peso de modo saludable!

4.     Las cremas de verduras y el gazpacho son ideales para la dieta

¿Existe un plato que sea saludable, completo, saciante y adelgazante? ¡Sí! Las cremas de verduras. Son la receta ideal para que puedas ir perdiendo peso de manera gradual, sin pasar hambre y obteniendo todos los nutrientes que tu cuerpo necesita para que no tengas ningún déficit. Son ideales sobre todo a la hora de la cena, ya que no engordan nada, son digestivas y fáciles de preparar. Entre las más conocidas: crema de calabaza y canela, crema de calabacín, crema de puerros y cebolla, crema de zanahoria, gazpacho, etc… ¡Busca diferentes combinaciones para hacerlas más originales!

5.     Puedes comer pan por la mañana pero no por la noche.

El problema con el pan es cuánto tomar y cuándo tomarlo. Está claro, como con cualquier otro alimento, que si tomamos mucha cantidad contribuimos a que tengamos más ingesta de calorías que gasto, por tanto contribuye a ganar peso. Y el cuándo tomar pan responde sobre todo a nuestro estilo de vida. Hemos dicho que los hidratos del pan son fuente de energía, pero si tomamos pan y luego no vamos a consumir energía (la cena es un ejemplo), ahí si es cierto que los hidratos como no van a utilizarse, van a almacenarse en mayor proporción como depósito de grasa. Por la mañana puedes consumir hidratos de carbono, pero a la hora de la comida y sobretodo a la hora de la cena intenta suprimir el pan, cereales, arroz y pasta, si quieres conseguir bajar esos kilos de más.

6.     ¡Que los postres y dulces no te venzan!

Evita todo tipo de bollería prefabricada, industrial ya que no solo lleva muchas calorías, sino que es una fuente de colesterol y grasas saturadas que no aportan beneficio alguno. Por otro lado, las galletas, los pasteles, los cupcakes o muffins, aunque sean caseros, también debes eliminarlos puesto que llevan nata, azúcar y mantequillas en exceso, solo te perjudicaría en tu dieta. Si necesitas un poco de dulce en tu cuerpo, opta una pieza de fruta, preferiblemente una manzana o una pera, ya son las que menos azúcar contienen.

7.     Elimina las bebidas gaseosas o carbonatadas.

Cuando intentamos bajar de peso, es normal que nos decantemos por la versión light de las bebidas gaseosas. Pero, ¿deberíamos dar vía libre a las bebidas gaseosas en general aunque sean light? ¿Cuál es límite? ¿Una al día? ¿Una a la semana?
Las bebidas gaseosas en general son una fuente de gas y azucares, por lo que aportan calorías innecesarias. Si las remplazamos por bebidas con gas light, seguimos teniendo el mismo problema. Parecen inofensivas ya que “no tienen azúcar”, pero el edulcorante que lo sustituye, llamado aspartamo, es dañino para la salud. Si pruebas a erradicar el consumo de refrescos edulcorados y con gas, notarás enseguida una rápida pérdida de peso con solo eliminarlos de tu dieta.

8.     Haz ejercicio entre 2 y 3 días a la semana.

Hacer ejercicio sin duda es uno de los métodos más efectivos para bajar peso con ayuda de la dieta. Pero el deporte no se hace únicamente en el gimnasio ni en la pista de pádel. Prueba a establecer una rutina de ejercicios diarios o semanales que te ayude a estar en forma y bajar peso. Correr a primera hora de la mañana o al atardecer, o bien, si te falta tiempo, prueba a ir al trabajo en bici o caminando. ¡Cualquier actividad física te ayudará a quemar calorías al final del día!

9.     Márcate en un calendario los días que estás cumpliendo

Para motivarte más aún, márcate en un calendario cada día que cumplas la dieta y los días que hagas ejercicio. Alimenta día a día tu motivación y cuando vayas alcanzando metas de cada etapa refuérzate positivamente. Cada mañana y cada noche repite tres veces: “Me siento orgulloso/a por tantos días de dieta, tengo la comida bajo control” Cuando empieces a ver resultados estarás cada vez más motivado y costará menos seguir adelante.

10.  Se constante durante 21 días para crear un hábito saludable.

Lo más importante para conseguir adelgazarnos unos kilos es fijarnos una meta, tener motivación y ser constantes durante todo el proceso, tanto de dieta como de deporte. Es verdad que es muy importante la fuerza de voluntad y no rendirse al poco tiempo, por eso, para conseguir crear este hábito, deberemos marcarnos unos objetivos realistas y factibles y estar muy convencidos de querer llevarlo acabo. Durante 21 días repetiremos el proceso hasta conseguir crear el hábito.